El pasado martes, la campaña global para movilizar a la sociedad contra el cambio climático denominada "TckTckTck" organizó un foro sobre la próxima Cumbre del Clima en Durban, que se llevará a cabo del 28 de noviembre al 9 de diciembre.
Según defiende esta campaña, que reúne a más de 300 organizaciones sin fines de lucro en todo el mundo en busca de "un clima seguro y un mejor futuro para la humanidad y el planeta", la inevitable transición hacia una sociedad de bajo consumo de carbono o "verde", no es solo un imperativo ecológico sino económico. Además la economía verde es la única que puede garantizar crecimiento sostenible a largo plazo, aún en tiempos de crisis.
En el foro, que tuvo formato virtual y fue convocado a través de internet, participaron Michael Jacobs, profesor invitado del Instituto de Investigación "Grantham" sobre Cambio Climático de la Escuela de Economía de Londres; Wendel Trio, director en Europa de CAN, la red de ONGs que trabaja desde 90 países por mitigar el cambio climático, y Lies Craeynest, asesora de políticas sobre el cambio climático en la Unión Europea de la ONG Oxfam.
Jacobs reveló que en la mayoría de los debates económicos en los que participa se espera que las decisiones políticas que permitan una inversión en infraestructura "verde" lleguen pronto. Argumentó que el cambio es necesario por razones económicas y que el costo del cambio climático, si no se mitiga, será mucho más grande que cualquier inversión pública o privada. Añadió que son los gobiernos los que deben dar el primer paso e identificar objetivos y estrategias de inversión que puedan seguirse desde el sector privado.
También argumentó que las demoras en la toma de decisiones necesarias y en la adopción de la legislación correspondiente no es un buen aliento para los inversores, quienes se preguntan por el futuro luego de 2020, fecha en la que se detienen los objetivos para atajar el calentamiento global en la Unión Europea.
Jacobs explica que lo que ocurre con las inversiones en proyectos de energías renovables, a diferencia de las inversiones tradicionales, es que requieren de políticas concretas de desarrollo que aún no llegan de forma ordenada en la UE, por lo tanto hay que estimular a los inversores.
Por su parte, Trio, desde Bruselas, afirmó que son tres los obstáculos a superar en Durban: "el legal, el económico y el de las emisiones".
Respecto a la crisis económica que atraviesa la zona euro recalcó que es un drama que puede considerarse de corto alcance si se compara con las repercusiones irreversibles en todo el mundo del cambio climático, según avanza y recalcó la necesidad de compromisos políticos "urgentes".
A modo de conclusión entre todos los expertos acordaron que no puede perderse la batalla de la opinión pública, cuya atención sobre las negociaciones para atajar el cambio climático decaerá si no se ofrecen pronto resultados.