Con el acuerdo de los 33 países de América Latina que asistieron al encuentro y dejando de lado a Canadá y EE.UU, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC) vio la luz durante la III Cumbre de América Latina y el Caribe. A pesar de que los mandatarios regionales presentes calificaron al hecho como histórico, aún quedan cuestiones importantes para ser tratadas en los próximos encuentros, como por ejemplo definir si debe ser un foro o un organismo con estructura institucional.
Luego de cinco meses de suspensión por la enfermedad del anfitrión y presidente venezolano Hugo Chávez, los países de la región se reunieron en Caracas para celebrar III Cumbre de América Latina y el Caribe. Allí acordaron disponer de un mecanismo propio “sin tutelas externas” y juraron hacer de éste el “vehículo para lograr la unidad e integración anhelada por los Libertadores”.
La asistencia fue casi perfecta, solo faltaron los presidentes de Perú, Ollanta Humalla, de Costa Rica, Laura Chinchilla y de El Salvador, Mauricio Funes. Todos acordaron en una necesidad en común: unificar a toda América Latina y el Caribe en un bloque uniforme para enfrentar a los países desarrollados y eliminar el viejo paradigma de "patio trasero".
Fue el propio Chávez quien encabezó la última sesión, donde se aprobó la Declaración de Caracas, un plan de acción y comunicados de diversos temas que se incorporaron a la agenda del grupo. El mandatario comentó que el plan de acción contiene el compromiso de las naciones que forman la troika (Chile, Cuba y Venezuela) para encender los motores del grupo, cuya segunda cumbre se efectuará en Chile el próximo año (las próximas serán en Cuba en 2013 y Costa Rica en 2014).
Sebastián Piñera, presidente de Chile recibió por parte de Chávez la presidencia pro témpore de la CELAC, quien en ese momento invitó a “mirar hacia el futuro” ya que “el siglo XXI va a ser el siglo de América Latina y el Caribe”, afirmó.
Puntos flojos y voces disidentes
La sólida estructura que pretende tener la CELAC aún se encuentra en discusión, ya que los líderes de los países miembros no lograron acordar si será simplemente un foro o puede aspirar a ser un organismo con estructura institucional, presentándose como una alternativa a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Además los miembros de la CELAC tampoco pudieron llegar a un acuerdo respecto al procedimiento para el funcionamiento orgánico, referido a la toma de decisiones. Debido a que no se pudo definir si tomará sus decisiones por consenso o mayoría, las determinaciones se harán por consenso mientras sus miembros se terminan de poner de acuerdo en futuros encuentros.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, indicó que el organismo naciente “en principio es un foro, pero poco a poco debe irse consolidando y creando otra institucionalidad regional”.
Por su parte, la Ministra de Relaciones Exteriores colombiana, María Ángela Holguín, dijo que la CELAC es un foro que “no va a tener secretaría ni una estructura como tal porque es un foro de concertación y diálogo”.
La CELAC nació sin presupuesto ni estructura permanente, pese a que Chávez había advertido en la apertura de la Cumbre que había que otorgarle una estructura para que “no muera al nacer”.
Por su parte, la troika estudiará la propuesta del presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, quien ofreció a su país como sede de la secretaría general de la CELAC, ya que muchos mandatarios argumentaron que el organismo debe tener una mínima estructura institucional.
Por otro lado, otras voces disidentes ponen énfasis en el hecho de que durante el encuentro no se tomó ninguna medida en la dirección adecuada, ni se aclaró nada sobre la cohabitación entre los organismos ya existentes (Unasur, Mercosur, CAN) y la CELAC.
Tanto Brasil, Colombia como Argentina opinaron que no hay muestras respecto a futuras posibilidades de que la CELAC termine por reemplazar a la OEA. De hecho, las únicas posturas terminantes en este sentido sólo están planteadas por Chávez, Raúl Castro y Rafael Correa.
Mientras tanto en declaraciones recientes, Mark Toner, vocero del Departamento de los EE.UU, dijo que la OEA es la única organización que rige en América y calificó a la CELAC de "otro bloque subregional".
“Bienvenida la CELAC”
Albert Ramdin, secretario adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), fue el encargado de dar la bienvenida a la CELAC.
Randim dijo que el organismo se encuentra abierto al diálogo con toda la región cuando se le consultó si considera que a raíz de esta nueva creación disminuirá la influencia política de la OEA, o si la CELAC tendrá menos fuerza por dejar al margen a EE.UU y Canadá.
Por su parte el presidente de China, Hu Jintao, también dio la bienvenida a la CELAC y felicitó a los países miembros por la constitución del organismo y manifestó, la disposición de su país a reforzar el intercambio y la colaboración.
Antecedentes y puesta en marcha de la CELAC
El hecho de que haya nacido la CELAC implica el adiós del Grupo de Río, un Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política, surgido en 1986 tras la fusión del Grupo Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela), que fue creado para apoyar la paz en Centroamérica, y el Grupo de Apoyo (Argentina, Brasil, Perú y Uruguay).
El Grupo de Río efectuó reuniones anuales entre los jefes de Estado y de Gobierno de países firmantes de América Latina y el Caribe. En la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, llevada a cabo entre el 22 y 23 de febrero del 2010 en Playa del Carmen, se decidió la creación de un nuevo organismo denominado Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que heredaría los cometidos del Grupo de Río.
La CELAC se puso en marcha con comunicados sobre defensa de la democracia y orden institucional, las islas Malvinas, el rechazo al bloqueo estadunidense a Cuba, la inclusión en países de la región, la seguridad alimentaria, la especulación financiera, los derechos de los migrantes, el desarrollo sostenible, la solidaridad con Haití y la condición mediterránea de Paraguay.
También expidió comunicados de la postura de Bolivia y Perú sobre la coca originaria y ancestral, la emergencia que vive Centroamérica por las crisis económicas mundiales, sobre el respaldo a la estrategia de seguridad en Centroamérica, la eliminación de las armas nucleares y la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.
Por su parte, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega sostuvo que la creación de la CELAC significa “una sentencia de muerte para la Doctrina Monroe”, emitida en 1823 por el gobierno de EE.UU y considerada como el hito que abrió paso a la injerencia de este en la región
Como primera acción, la CELAC debutó con la decisión de respaldar la candidatura del vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, al cargo de secretario ejecutivo de la Organización Internacional del Trabajo.
