El Vice-Presidente Ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras (CIE) de Chile, Matías Mori, sostuvo que en 2011 se registró por primera vez en la historia que tres economías asiáticas se encuentren entre los principales puntos de origen de la IED (Inversión Extranjera Directa) aprobada por el país sudamericano.
En los últimos años Chile ha hecho un importante esfuerzo por generar una inserción de su economía en el ámbito de la cuenca Asia-Pacífico. Para tal fin, no sólo participa activamente en las cumbres de foros multilaterales como el APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) y de las negociaciones del TPP (Acuerdo de Asociación Transpacífica), sino que además mantiene fluidos diálogos bilaterales para intentar incrementar el peso de las relaciones comerciales y de inversión que mantiene con los países de esa región.
Es más, desde hace un año y medio, Chile publica todo su material en lo referente a oportunidades de inversión y comercio tanto en español, como en inglés y chino mandarín. Esta decisión muestra la agresividad de la estrategia chilena frente a China, que ha sido el principal foco de sus intentos por recibir mayores inversiones y por colocar mayores volúmenes de exportaciones. Es más, Mori sostuvo que dado que la cultura china tiene una manera de hacer negocios basada en la confianza (haciéndola mucho más pausada y cautelosa que lo acostumbrado en occidente), la estrategia chilena ha consistido también en realizar un gran número de visitas comerciales a distintas regiones de ese país.
De acuerdo a Mori, en el contexto actual de gran incertidumbre respecto del futuro curso de la economía y las finanzas internacionales, el creciente nivel de inversión asiática en Chile es muestra de que ese país aún es visto como un destino confiable para la IED. Además del capital que ingresa a Chile a partir de esta IED en sí misma, se espera que la radicación de empresas asiáticas genere mayores flujos comerciales.
Según Mori, la inversión asiática podría incluso aumentar aún más en los próximos años, ya que Chile puede proveer a economías como la china, la japonesa y la india de recursos mineros que requieren para mantener sus respectivos niveles de producción o para poder expandirlos. Es por esto que se espera que la mayor parte de la inversión asiática esté destinada a ese sector, lo cual generaría un gran incremento de las exportaciones chilenas de minerales como el cobre y el litio, entre otros.
Sin embargo, el funcionario chileno sostuvo que se está buscando diversificar los sectores que puedan resultar de interés para Asia, por lo cual sostuvo que “tenemos gran potencial en el tema energético, de infraestructura y servicios. Hemos visto interés creciente en prospecciones geotérmicas y la agricultura es otro sector con potencial mirando al continente asiático porque Chile destaca por la calidad, competitividad de los precios y salubridad de sus productos".