Desde el cobre al cacao, pasando por el petróleo, el oro o el azúcar, los mercados de materias primas terminaron un 2011 lleno de altibajos y castigados fuertemente por la ralentización de la economía mundial, al tiempo que las previsiones para 2012 se tiñen de gris.
La mayoría de los metales industriales (cobre, estaño y zinc) vieron caer sus cotizaciones un 25% en 2011, mientras que los metales preciosos tras alcanzar su máximo en 30 años el pasado mes de abril, la onza de plata ha perdido un 47% de su valor y el precio del platino cedió un 23% desde enero.
En lo que respecta a las materias primas agrícolas, el café arábica cotizado en Nueva York cedió un 30% desde que en abril llegase a niveles no vistos desde 1977. Por su lado, el azúcar perdió un 20% de su valor y el trigo un 30%.
En diciembre último, se destacaron las bajas de los precios de los pellets de soja 3,7%, del maíz 5,7%, de los porotos de soja 1,9%, del aceite de soja 1,2%, del trigo 4,3%, del petróleo crudo 1,1%, del aluminio primario, del acero 0,9% y del cobre 0,2%.
Petróleo
Luego de pasar la primavera por las revueltas en el mundo árabe, los precios del petróleo lograron mantenerse difícilmente. Tras tocar un máximo de U$ 127 a principios de abril, el barril de Brent acabó el año en torno a los U$ 107. "Dadas las amenazas geopolíticas sobre la producción, el petróleo debería haberse cotizado más allá de los U$ 150 por barril en 2011, pero eso era sin contar con un entorno macroeconómico inquietante para la solidez de la demanda energética”, explicó Mohammadian-Molina, analista de commodities de Barclays Capital.
Sin embargo, el precio encuentra su piso cuando cualquier caída en el crudo podría ser detenida por recortes en la oferta de los países productores. Gobiernos como los de Arabia Saudita y Rusia necesitan precios del petróleo sólidos para equilibrar sus posiciones fiscales.
Oro
Ha bajado más del 20% después de conocer un pico histórico a principios de septiembre debido a que los inversores vendían sus depósitos en oro para procurarse de liquidez. Las posiciones largas en oro de los Hedge Funds se han ido reduciendo hasta los niveles de abril de 2009. En aquella época, el oro negociaba a solo U$ 900 por onza. La plata ha ofrecido una imagen aún peor, reduciéndose en un tercio hasta niveles que no se veían desde finales de 2008, cuando el precio de la plata se situaba por debajo de los 10 dólares.
A pesar de ello, el oro se ha encontrado entre las mejores inversiones en 2011 pero paradójicamente las acciones de las mineras de oro se encontraron entre las peores cayendo casi 16%.
Las mineras han sido golpeadas por preocupaciones que no han afectado los precios del oro. A los inversionistas les preocupa que los costos de la minería estén en aumento, y que los gobiernos de todo el mundo estén actuando con más resolución en gravar a las compañías de recursos minerales.
Proyección 2012
Las materias primas enfrentan un 2012 complicado por la menor demanda global.
Se espera un aumento de los precios pero muy moderado en los próximos meses debido a la fragilidad del entorno económico. Todo ello dependerá de la política monetaria que emprenda los EE.UU, de la capacidad de China para evitar desaceleramiento de su crecimiento y, sobre todo, de los esfuerzos de los europeos para encontrar una solución a la crisis de la deuda.
Los factores que impulsaron el viento de cola de los últimos años se están debilitando, el menor crecimiento de los países emergentes, la baja de la demanda del mundo desarrollado y la desaceleración china, podrían incidir negativamente en las cotizaciones.
Algunos analistas esperan que para mediados de 2012 los commodities sean beneficiados por medidas de estímulo económico tanto en países emergentes como desarrollados. Los problemas de Europa no sólo tienen un impacto en la débil demanda del continente sobre las materias primas. A medida que los bancos europeos reducen su apalancamiento, retraen la provisión de financiamiento, que es el lubricante que mantiene en marcha el motor de las materias primas.
La menor demanda europea de importaciones también implica una menor actividad de exportaciones en países como China, donde la actividad de las manufacturas muestra señales de contracción.
Una repetición del último duro clima invernal boreal podría impulsar un aumento moderado de los precios de los granos, el carbón y el mineral de hierro. Las huelgas en dos de las mayores mineras de cobre del mundo ayudaron a respaldar a ese metal en el 2011, y el petróleo seguirá moviéndose al ritmo de la geopolítica y la amenaza de guerra.
