Las medidas de control de importaciones implementadas el 1 de febrero por argentina no sólo amenazan con afectar a Brasil, sino que los sectores público y privado de Uruguay también han expresado su preocupación. Si bien aún no se conoce cuál será el impacto real del “Sistema de declaración anticipada de las importaciones” sobre el comercio regional, en cada uno de los principales socios comerciales de Argentina se han alzado voces contrarias a la medida. En el caso uruguayo, además de la preocupación del empresariado y del gobierno respecto de la posible reducción de sus exportaciones, el asunto parece haber sido utilizado por la oposición política como medio para cuestionar al gobierno del Presidente José “Pepe” Mujica.
Mientras que el Presidente Mujica defendió ante la oposición interna su política de negociación bilateral con Argentina, los partidos opositores reclamaron que se respeten los acuerdos del Mercosur. En las palabras ante la prensa del ex Presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, perteneciente al opositor Partido Colorado, “Uruguay no puede seguir mendigando en Argentina lo que ya está escrito en el Mercosur".
Si bien el Presidente Mujica y el canciller Luis Almagro han admitido que las restricciones comerciales implementadas por Argentina "van en sentido contrario al Mercosur", también hay una definición muy clara por parte del gobierno para abordar este asunto a nivel bilateral. En este sentido, el Ministro de Ganadería de Uruguay, Tabaré Aguerre, sostuvo que la única solución posible en el corto plazo es que las dos partes acuerden una reducción de las distorsiones introducidas por el control de importaciones argentino. Según Tabaré Aguerre, miles de empleos uruguayos que dependen de las industrias que exportan a Argentina han visto trabado el ingreso de sus productos por decisiones unilaterales de la Secretaría de Comercio de Argentina.
Argentina es actualmente el tercer socio comercial de Uruguay, detrás únicamente de Brasil y China. En 2011, las exportaciones uruguayas alcanzaron su máximo histórico, US$ 8.024 millones, mostrando un incremento interanual de aproximadamente 18%. De este volumen de exportaciones, Argentina compró US$ 588 millones, lo cual representa un 16% de incremento con respecto a 2010. En cambio, las importaciones uruguayas de productos argentinos crecieron casi un 50% entre 2010 y 2011. Mientras tanto, Brasil continúa siendo el principal destino de las exportaciones de Uruguay, importando US$ 1.620 millones en 2011.
El Vice-Presidente uruguayo, el economista Danilo Astori, indicó que las dificultades comerciales con Argentina se deben a que cada país cuenta con enfoques diferentes respecto de la política económica. Astori explicó que "Argentina ha optado por un camino de protección y Uruguay practica el enfoque opuesto, el de apertura”, lo cual sería el origen de los conflictos comerciales existentes entre ambos países. Es más, Astori sostuvo que "no hay un sólo instrumento de política económica que manejemos igual. En todos encontramos diferencias. Entonces es muy difícil negociar de esa manera".
Esta posición expresada por el Vice-Presidente Astori y compartida por el Ministro de Economía, Fernando Lorenzo, está enfrentada a la del Presidente Mujica, quien defiende las negociaciones bilaterales como medio para alcanzar una solución. Estas diferencias, que de cualquier manera son menores que las existentes con los partidos de oposición, llevaron a que el Gabinete de Ministros debiera debatir por casi cinco horas sobre el posible impacto de las medidas proteccionistas del gobierno de Cristina Fernández sobre las exportaciones uruguayas y los pasos a seguir para intentar contener los efectos negativos de las mismas.
El Presidente Mujica también consideró importante que Brasil asuma un rol de “liderazgo” en el MERCOSUR, con el fin de que las negociaciones dentro del bloque respecto de las asimetrías comerciales puedan ser encausadas.