Una de las áreas más significativas en la investigación del comercio se ocupa de intentar conciliar los objetivos de desarrollo económico, sin sobrecargar la capacidad de nuestro planeta de proporcionar los materiales necesarios para dicho desarrollo. La creciente globalización de la producción y el comercio significa que los países cada vez más dependen de los recursos naturales de otros estados para satisfacer su demanda en el mercado. Asimismo cada vez va más en aumento la búsqueda de formas de medir y regular lo que está sucediendo con nuestros recursos naturales.
Hoy estamos viviendo la era de la huella. Una huella ecológica que se utiliza para medir el impacto de las actividades humanas sobre los recursos naturales y que está adquiriendo una creciente importancia en las decisiones de consumo.
La idea de déficit y superávit de huella ecológica en el comercio entre países, regiones y empresas, se propuso hace algunos años como un medio para lograr un comercio sostenible aportando un mecanismo de fijación de precios en el mercado considerando el aspecto ambiental de la producción y así contribuir a un aumento de la eficiencia ecológica.
La Red Global de Huella Ecológica (o Global Footprint Network) es pionera de un proyecto mundial para calcular huellas ecológicas en el ámbito nacional, midiendo el uso de los recursos ecológicos y la capacidad de recursos de los países a través del tiempo. También ha elaborado normas de huella ecológica. Además hay estudios que miden el tamaño de la huella que un país ejerce dentro de las fronteras de cada uno de sus socios comerciales.
El medio ambiente y la sostenibilidad son temas que van imponiéndose en la agenda política y los medios de comunicación en muchos países. Un número creciente de organizaciones y empresas promueven el conocimiento en temas como los residuos de envases, el reciclado y las emisiones de carbono en relación con los bienes transables. WRAP Reino Unido, por ejemplo, estimula un "cambio material para un mejor medio ambiente" o la naviera danesa Maersk, que es una precursora en la reducción de la huella de carbono del transporte marítimo con su estrategia de ralentizar la marcha todo lo que sea posible.
Todas estas iniciativas, ya sea a nivel mundial o nacional, son esfuerzos muy bienvenidos para fomentar la conciliación del comercio mundial con un crecimiento económico sostenible y el desarrollo.
Del orginal en inglés “Footprints leading everywhere”