En tiempos de crisis económica, caída de la producción, comercio internacional contraído y altas tasas de desempleo, es particularmente difícil para los gobiernos alejarse de un enfoque proteccionista sobre las industrias nacionales y hablar de promoción del comercio internacional. Ya hace unos años que se vienen utilizando una serie de foros internacionales como un espacio donde los líderes mundiales predican las ventajas de mantener abiertos los canales de libre comercio.
Tanto los países desarrollados como los en vías de desarrollo se han dado cuenta de que su recuperación económica depende en gran medida en la reactivación del comercio a sus niveles de crecimiento anteriores a la crisis.
A nivel local es políticamente difícil de soportar la presión y resistir la tentación de establecer barreras comerciales contra el mundo exterior con el fin de proteger las industrias nacionales y el empleo. También es difícil separar las consecuencias de la competencia extranjera y lo que es un resultado directo de la crisis misma. La respuesta generalizada a las dificultades económicas en muchos países parece haber sido: en caso de duda, culpar a la producción extranjera de bajo costo.
Los países que podrían verse más afectados por esta asignación de culpa, si se traduce en medidas proteccionistas generalizada, serían aquellos en desarrollo y los menos adelantados.
Mientras tanto han ocurrido cambios radicales en el panorama económico mundial, pasando de la abundancia a la escasez, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad alimentaria y energética. Cuando la Ronda de Doha comenzó en 2001, el precio del petróleo se mantenía en U$ 25 el barril, una tonelada de arroz costaba menos de un cuarto de lo que cuesta ahora y el superávit en la cuenta corriente de China era sólo el 2% del PBI...
Las circunstancias han cambiado, pero la cooperación multilateral en el comercio sigue siendo necesaria. La palabra clave ahora es “concesiones”. Concesiones para que en todos lados la comunidad internacional pueda hacer frente al desafío de los grandes temas que estan en juego hoy.
Adaptado de la versión original en inglés “Casting aside old habits”