El comercio exterior de China tuvo en enero su mayor declinación desde la crisis de 2008, un nuevo indicio de la debilidad de la demanda global y de la desaceleración de la economía del país.
De acuerdo a los datos de la Administración General de Aduanas, las exportaciones se contrajeron 0,5% respecto del año anterior ubicándose en los U$S 149.900 millones, en tanto las importaciones cayeron 15% alcanzando los U$S 122.700 millones.
Sin embargo, la contracción en enero fue la primera que se presenta de una manera rotunda respecto del año anterior desde la crisis de 2008.
El superávit comercial de China, un tema políticamente delicado a nivel internacional, se triplicó a casi U$S 27.300 millones de dólares en comparación al 2011, aunque sensiblemente mayor frente a los U$S 16.500 millones de diciembre.
La caída de las importaciones (en un nivel más pronunciado de lo previsto), apunta a una notable desaceleración de la segunda economía más grande del mundo, una vez considerado el factor de la temporada festiva. El crecimiento de las importaciones perdió fuerza en momentos en que Beijing incrementó las restricciones al crédito para enfriar la sobrecalentada economía y China es un gran importador de distintas materias primas, insumos y componentes industriales como el mineral de hierro, petróleo entre otros, y cualquier recesión puede perjudicar a los abastecedores como Australia, Brasil y Sudáfrica.
El crecimiento de las exportaciones de China ha tenido una constante declinación debido a que los problemas de la deuda en Europa y al alto desempleo en los EEUU con quién han disminuido los intercambios en un 3,9%. Aún más, las empresas exportadoras redujeron sus compras al exterior de materias primas y componentes debido a la contracción de pedidos del extranjero. A ello se le suma una demanda interna extremadamente débil y una inversión en retroceso que indudablemente afecta la actividad económica.
Por otro lado, el comercio de China con la Unión Europea se contrajo un 7,1% interanual y con Japón 18,4%.
Las exportaciones chinas a Brasil aumentaron un 13,7% interanual, alcanzando los U$S 2.635 millones mientras que las importaciones chinas de productos de ese país se incrementaron 0,7% hasta llegar a los U$S 3.703 millones. El comercio con Brasil sumó así U$S 6.339 millones representando un alza del 5,7% respecto a enero de 2011.
"China ha registrado sus peores resultados de comercio (exterior) desde el peor momento de la crisis financiera" de 2008-2009, comentó Alistair Thornton, economista de IHS Global Insight basado en Pekín.
El gobierno chino intenta desde hace años reequilibrar una economía demasiado dependiente de las exportaciones y las inversiones directas exteriores hacia un modelo más basado en el consumo interno, sin conseguir aún dar este giro.
El mes pasado, la agencia de planificación china, la Comisión para el Desarrollo y la Reforma, previó un crecimiento dividido por dos para el comercio exterior de China en 2012, de un 10% frente a 22,5% en 2011.
Precios de materias primas
Las materias primas, del cobre al petróleo crudo, podrían caer de un 50% a un 70% respecto de los precios actuales en tres a cinco años, dijo Bill Smead, máximo responsable del fondo de inversión colectiva de Seattle, en una entrevista en Singapur.
China, el mayor consumidor de energía, metales y granos del mundo, tiene un 30% de probabilidades de caer en recesión debido a que los precios de las propiedades están bajando, lo que afecta a los bancos locales que otorgaron préstamos a los desarrolladores y los propietarios de viviendas, agregó.
El comercio exterior de China creció 22,5% el año pasado respecto al precedente y cerró con un saldo favorable de U$S155.140 millones, inferior en un 14,5% al de igual etapa anterior. Sin embargo, la Administración China para el Comercio Exterior prevé que en 2012 se reducirá drásticamente. En 2011, el superávit fue del 2,7% del Producto Interior Bruto, lo que supone un descenso frente al 5,1% de 2010.