Según los datos del Gobierno de Brasil, el país presentó durante el primer semestre de 2012 un superávit comercial de U$S7.073 millones, lo que significa un 45,4 % menos al del mismo periodo del año pasado.
De acuerdo a los datos informados por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior en un comunicado, en el semestre analizado, las exportaciones bajaron un 1,7 %, sumando U$S117.215 millones, mientras que las importaciones subieron un 3,7 % hasta U$S110.142 millones.
Durante el mes de junio el superávit disminuyó un 81,8 %, ubicándose en U$S807 millones, debido fundamentalmente a la caída de las exportaciones, que bajaron un 14,2 % con respecto al mismo mes del año pasado y sumaron U$S19.354 millones, mientras que las importaciones subieron un 1,1 %, hasta U$S18.547 millones.
En general, el desplome de las exportaciones brasileras fue en todos los mercados, pero en el más importante fue Argentina, donde las exportaciones bajaron un 30,7 % en junio, lo que afectó principalmente a los vehículos, combustibles, laminados, motores y el hierro.
El hecho de basa en que en los últimos meses Argentina ha aplicado licencias no automáticas para la importación de numerosos productos, lo que ha generado quejas y trabas de Brasil a la compra de productos de su principal socio en el Mercosur.
La buena noticia para el sector automotriz del gigante sudamericano, es que la semana pasada en la Cumbre del Mercosur, los ministros de Industria de Argentina y Brasil acordaron reducir las trabas que afectan al comercio bilateral, con especial atención en el rubro mencionado.
Por otra parte, China, principal mercado de Brasil, compró un 3,6 % menos en junio, debido a la caída de las exportaciones de petróleo, aceite de soja, papel, aviones, mármol, granito y hierro.
La caída de las exportaciones a Estados Unidos, segundo cliente de Brasil, fue del 15,6 %, lo que afectó a los sectores de café, celulosa, petróleo, hierro fundido, maquinaria, semimanufacturados de hierro y tabaco.
Las exportaciones al Mercosur, incluyendo a Argentina, cayeron un 26,7 % y al resto de América Latina y el Caribe un 18,5 %, mientras que las ventas a la Unión Europea descendieron un 7,1 %.