De acuerdo a lo informado por el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca uruguayo, Tabaré Aguerre, las heladas ocurridas el pasado 7 y 8 de junio, causaron pérdidas por U$S35 millones en la producción citrícola, considerando sólo la fruta que quedó inutilizada, unas 115 mil toneladas (36%) de las 300 mil que estaba previsto cosechar.
Si bien aún no se ha recibido la información oficial del relevamiento de daños, el presidente de la gremial Productores Citrícolas Unidos del Litoral Norte, Carlos Orihuela, admitió que esas cifras le parecen correctas.
De todos modos, precisó que “nuestra mayor preocupación estuvo siempre en el daño provocado en las plantas por aquellas heladas tan intensas que llegaron, teniendo todo el invierno por delante”.
Durante estos últimos días el frio intenso continua, causando un gran daño a las plantas que están desfoliadas, lo que impide su recuperación, atenta contra las próximas cosechas y aumenta incluso la mortandad de plantas.
Al respecto, comentó que en este momento es prácticamente imposible cuantificar el daño por mortandad de plantas y sus consecuencias, lo que incrementará en forma ostensible los US$35 millones citados.
La magnitud de las pérdidas ya evaluadas es comprensible citando que en la zafra pasada el sector citrícola exportó unas 120 mil toneladas por U$S76 millones.
Martín Calcagno, director comercial de Caputto, la mayor empresa citrícola de Uruguay, explicó que a las cifras estimadas hay que sumar el daño interno de la fruta. “En nuestra planta de empaque tenemos un programa que detecta la fruta con problemas y los descartes han aumentado mucho. Toda esa fruta que no se pueda exportar significa menos ingresos para la compañía”, dijo.
Según declaraciones de los productores, existe mucha fruta que cayó y murió, otra quedó en las plantas pero no tendrá la calidad debida y no se podrá exportar. Al mercado interno irá una cantidad de fruta cítrica superior a la necesaria y eso deprimirá los precios, con el consecuente perjuicio para muchos productores, quienes no recibirán un precio que cubra los costos productivos.
Los daños ya se han mostrado y afectaron a una gran cantidad de volumen y hay fruta que no se exportó por problemas de calidad.
Las heladas, que no se registraban de tal magnitud desde 1967, generaron daños principalmente a la citricultura, pero también a los productores hortifrutícolas en Salto.
Es por ello que a casi dos meses de las heladas que generaron el daño mayor en los citrus, los productores salteños están muy preocupados y expectantes por la asistencia que el gobierno uruguayo pueda instrumentar.
El presidente de la Asociación de Granjeros de Salto, Eduardo Tenca, dijo que solo una empresa perdió más de 20 mil plantas. “Hay algunos casos que son muy angustiantes”, afirmó. También hubo quienes fueron afectados poco o nada. La mayor inquietud radica en el impacto que pueda tener la mortandad de plantas en las próximas zafras.
En los últimos siete años la competitividad de los cítricos uruguayos cayó de manera precipitada frente a los principales países competidores como Chile, Perú y Sudáfrica.