18 de Noviembre de 2019| Última actualización 06:03 GMT

Año 2013: récord de remesas y viajeros a Cuba

Emilio Morales | 27 Febrero del 2014

Cuando en 1993 el ex gobernante cubano Fidel Castro subió las cortinas de hierro a la entrada de las  remesas a Cuba, nunca imaginó que veinte años después estas se convertirían en el soporte principal de la microeconomía del país.

En un recién estudio que acaba de concluir The Havana Consulting Group se ha podido determinar que las remesas a Cuba alcanzarán en el 2013 la cifra de 2.77 billones de dólares. Un 6.57% más que el año anterior. Al mismo tiempo, los viajes a la isla dejarán en los libros un record histórico de más de 600,000 viajeros entre cubanos –americanos y norteamericanos.

Dicho incremento se debe a dos factores fundamentales: el cambio de la política hacia Cuba implementada por el gobierno del presidente Barack Obama y la apertura emprendida por el gobierno de Raúl Castro con vista a la transformación del modelo económico cubano.

La investigación realizada incluyó un analisis múltiple donde se utilizaron varios mótodos y técnicas. Las cuales incluyeron la base de datos de facturación del comercio minorista en divisas, el monto de los envíos de remesas a Cuba por vías oficiales, el estimado de las entradas informales de dinero y los gastos de visitantes en la isla, sumando además las cifras económicas disponibles de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) y complementada con una encuesta aplicada en el sur de la Florida.

Los resultados obtenidos en la encuesta mostraron que el 62.8% de los encuestados envían remesas a la isla. Fenómeno que marca un profundo cambio en el comportamiento de la diáspora cubana, su composición y sus relaciones con sus familiares en la isla. En un contexto, donde todavía está vigente el embargo y aún se mantiene al frente del gobierno de la isla la generación que llegó al poder hace 54 años.



Los jóvenes están cambiando al exilio.

La investigación muestra resultados sorprendentes en varios aspectos demográficos. Sobre todo por el liderazgo que tienen los jóvenes en los envíos de remesas a la isla. Lo cual ha dado un vuelco de 180 grados a la composición de la diáspora y su actitud no solo de dar soporte financiero a sus familiares en la isla, sino también a estrechar cada vez más los lazos familiares.

El estudio fue realizado entre el 20 de Mayo y el 27 de Agosto del 2013 a una muestra de 822 ciudadanos cubanos residentes en los siguientes condados de La Florida:

  • · Miami Dade – 770

  • · Broward – 40

  • · Palm Beach - 12

Las encuestas se realizaron en tres cadenas de supermercados y en aeropuerto internacional de Miami. Siendo 523 en los supermercados (Sedanos -353; Presidente -122 y Publix -48), y 299 en el aeropuerto.

La encuesta con una confiabilidad del 95% y un margen de error del 3.3% permitió estimar  por intervalos de confianza, que la cantidad de cubanos que vive en los EE.UU y envía remesas a la isla estaría  entre  1,062,354 y 1,181,195 sujetos.

De los encuestados el 93.8% se encuentran entre los 20 y los 49 años de edad. Lo que denota que la emigración cubana de los últimos años está encabezada por los jóvenes

 

La mujer cubana controla las finanzas del hogar.

Pero si sorprendente fue el número de jóvenes que envía remesas, también lo fue quienes la reciben. La mayoría de las personas receptoras son adultos que pasan los 50 años.

Dentro de los cuales se destaca la figura de la mujer como el receptor principal de remesas, distribuido en la madre (55.2%), la esposa (18.8%), la abuela (14.1%) y la hermana (6.8%).

En otras palabras, actualmente en la isla la mujer tiene un mayor rol en la administración de los recursos financieros en el hogar que el hombre. Ella, es la figura que determina por lo general como se usan los recursos y en que se gastan o invierten.

 

Los blancos son los que más emigran.

Con respecto al color de la piel el 84.4% de los encuestados resultaron ser blancos, el 10.9% mestizos y solo el 4.7% negros.

Los números muestran que la mayor parte de la población cubana que emigra es la de color de piel blanco. Dicha población emigra un 20.3% más que lo debería en comparación con la proporción  de personas con la piel color blanco que registró el censo de población recién publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). El cual estimó que la población que vive actualmente en la isla se encuentra dividida respecto al color de la piel de la siguiente forma: 64.1% blanca, 26.6% mestiza y el 9.3% negra.

Contrario a lo que sucede con la población blanca, la población mestiza y negra emigran un  15.7% y un 4.6% menos respectivamente, en comparación con las proporciones de población de esos respectivos colores de piel.






El estudio reflejó que el 82.13% de los encuestados que remesan resultaron ser blancos, mientras que el 12.05% fueron mestizos y solo el 5.82% resultaron ser negros.

 

La región oriental es la más pobre y vulnerable.

Respecto a la distribución de los envíos de remesas por provincias el estudio mostró la abrumadora diferencia entre la capital del país (La Habana 41.7%) con respecto al resto de las 14 provincias restantes y el municipio especial Isla de la Juventud, las cuales sumaron en conjunto el 58.3% restante.







Esto refleja las profundas diferencias en el poder adquisitivo de la población cubana por regiones. Si agrupamos las provincias por las tres regiones del país: Occidente, Centro y Oriente, la diferencia es altamente significativa. Siendo el Occidente la región líder con el 56.8% del total de las remesas recibidas, seguida por la región Central con el 29.2% y finalmente la región Oriental con el 14%.

Los números confirman que la región Oriental es la más pobre del país. Su bajo poder adquisitivo en divisas la convierte en la población más vulnerable económica y socialmente de todo el territorio nacional.

 

Viajes a Cuba, un crecimiento indetenible.

Respecto a los viajes a Cuba, el estudio revela que estos tienen tres componentes fundamentales: visita familiar, interés turístico y objetivos de negocios. Dando a luz un nuevo paradigma en el comportamiento de la diáspora cubana y su relación con sus familiares en la isla. Una realidad que está cambiando los patrones de consumo de los cubanos y su estilo de vida.

El estudio confirma el alto volumen de viajes a la isla que vienen realizando los cubanos-americanos partir de las medidas implementada por la administración Obama desde su primer mandato. Dicha política ha convertido a los EE.UU en el segundo emisor de turistas a Cuba a pesar del embargo.

En el año 2012 viajaron a la isla 475,936 cubanos-americanos y 98,050 norteamericanos, para un total de  573,986 viajeros. Este año 2013, al cierre de diciembre 15 la cifra de viajeros a Cuba ya había alcanzado la cifra de 569,232 pasajeros. De ellos, 471,994 cubanos americanos y 97,238 norteamericanos.

Se espera que este año, si el ritmo que lleva el mes de Diciembre continúa como hasta ahora, la cifra de viajeros procedentes de los EE.UU en el 2013 sobrepasen los 600,000 viajeros. Lo cual ha venido como anillo al dedo a la industria turística cubana por la pérdida y la tendencia cada vez más decreciente de la  turismo europeo a la isla.

La encuesta reveló que el 67.4% de los encuestados viajan a la isla. Del total de las personas que viajan el 87% lo hacen una vez al año. Posteriormente le siguen las siguientes frecuencias: trimestral (3.1%), bimensual (1.8%) y mensual (1.3%). Estos grupos fueron identificados como personas que viajan por motivos de negocios.



La estancia de los viajes oscilan entre 4 días mínimo y 15 días máximo, como promedio. Sin embargo, predominan los viajes con estancias de entre 5 y 7 días.

De los encuestados que viajan a la isla el 36.3% van a los polos turísticos, siendo la playa de Varadero la más visitada, con el 54.9%, seguido por Guardalavaca en Holguín con el 21.8% y Cayo Santa María con el 13.4% en Villa Clara. El 81.6% de los cubanos-americanos que van a los polos turísticos expresaron que se hospedaban en hoteles, mientras que el  8.5% en casas particulares.



Respecto al transporte utilizado por los encuestados que viajan a Cuba durante su estancia en el país,  el 33.65% expresó que rentaba un auto en una agencia del gobierno a un precio que oscila entre 45 y 65 CUC diarios. Mientras que el 17.87% expresó que utilizaban taxis pertenecientes a las diferentes cadenas que controla el gobierno.

De esta forma, el estudio permitió estimar que los cubanos-americanos que viajan anualmente a Cuba gastan en conjunto en las redes minoristas dolarizadas, los polos turísticos y los negocios del sector privado un volumen que oscila entre 659,879,489 y 665,937,126 dólares anuales.

 

 La diáspora y las remesas cambian patrones de consumo y estilo de vida de los cubanos de la isla.

Los resultados del estudio, muestran indiscutiblemente que las remesas constituyen un elemento de cambio en la sociedad cubana, con una influencia directa en los cambios de patrones de consumo de la población y sus estilos de vida.

Prueba de ello es que a pesar de que el  99.2% de la población que recibe las remesas utiliza las mismas para comprar alimentos, casi el 45% lo invierte también en el uso de la tecnología para comunicarse, específicamente pagando los caros servicios de telefonía celular. Otra parte menor lo utiliza para invertir en el limitado sector privado, priorizando esto por encima de otras necesidades vitales.

El año 2014 pudiera romper por primera vez la barrera de los 3,000 millones de dólares en envíos de remesas en efectivo. Todo estará en dependencia de las próximas medidas aperturistas del gobierno cubano. Las cuales, de producirse, impactarán positivamente en el hasta hoy indetenible crecimiento que ya dura exactamente veinte años.

Como elemento novedoso hay que acotar que las remesas a Cuba en la actualidad transcienden la ayuda familiar que tradicionalmente venía ocurriendo. La cual era dirigida para cubrir las necesidades materiales más perentorias de las familias cubanas. Sobre todo, alimentos y la adquisición de productos de primera necesidad que son muy difícil de adquirir con los bajos salarios que paga el gobierno.

Hoy las remesas además cubren otras necesidades como el pago de los servicios de telefonía celular, inversiones en un negocio privado y el pago de las vacaciones en los polos turísticos del país que anteriormente solo estaban disponibles para el turismo internacional que viajaba a la isla.

Sin duda alguna, veinte años después de autorizados los envíos de remesas a la isla, la sociedad cubana ha dado un cambio notable en sus estilos de vida, patrones de consumo y aspiraciones. La diáspora cubana actual sin duda alguna está transformando el modo de vivir de los cubanos en la isla.

La emigración cubana que regresa a ver a sus familiares está llevando en la práctica un fuerte y directo mensaje de que por el momento la única forma de solventar las penurias es emigrando. Al parecer el mensaje está siendo bien efectivo, pues en el 2012 se produjo el pico migratorio más alto después del Mariel en medio del proceso de reformas. Unos 56,207 cubanos emigraron para probar fortuna en otras tierras.

Sin embargo, el 2013 muestra una tendencia cada vez más creciente de la migración cubana en medio del proceso de las reformas, por lo que se espera que la cifra de emigrados cubanos pase los 60,000.

En otras palabras el estudio pone al descubierto que las reformas económicas implementadas por el gobierno cubano hasta el momento han sido limitadas y poco profundas, por lo que están siendo poco atractivas sobre todo para los jóvenes. Los cuales, cada vez muestran una tendencia más creciente a apostar su futuro  fuera del país, pues buscan las oportunidades de desarrollo y prosperidad que el gobierno cubano no ofrece. Fenómeno que indiscutiblemente está convirtiendo a las remesas y los viajes a Cuba en una nueva forma de vida para los cubanos.

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar