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Ecuador: Acuerdo comercial con la Unión Europa

Luis Luna Osorio | 21 Enero del 2016

Este boletín fue elaborado en parte con información del señor Peter Schwaiger, Representante de la Unión Europea en el Ecuador, a quien se le agradece el envío de un CD con  el P. Point de su conferencia en Guayaquil, en la AEBE, del 13-10-2015.

 

1. LA UNIÓN EUROPEA (UE).- Es la más importante organización para la integración en el mundo y reúne en el 2015 a 28 países, cuando en sus inicios, en 1957, solo tuvo 6 miembros. En 2015 tiene poco más de 500 millones de habitantes, cuyo ingreso promedio anual por persona es algo mayor a 30 mil dólares.

 

La UE tiene la primera economía del mundo, con 13.068.600 millones de euros de Producto Interno Bruto (PIB) en 2014; siendo, a la vez, el más importante actor en el comercio internacional de bienes y servicios, lo que le permite ser la región con la mayor donación mundial de dinero para los países subdesarrollados.

 

En el territorio de la Unión circulan libremente las personas (22 países), los bienes, los servicios y los capitales. Tiene reglas armonizadas para el comercio exterior y un arancel externo común de nivel promedio bastante bajo; es un importador responsable, con cero tolerancia en los requisitos de calidad. Para el comercio interno e internacional, 19 países utilizan el euro como moneda oficial,

 

Las exportaciones globales de bienes de la UE del año 2014 sumaron 11.318 billones de euros y tuvieron como destinos principales: China 15,6%, la misma UE 15%, Estados Unidos  10,8%, Japón 4,6% y Corea 3,8%, %. Las exportaciones de servicios sumaron 2.839 billones de euros en ese mismo periodo, teniendo como destinos principales la propia UE, 26%, los Estados Unidos 19%, China 6%, Japón 4,3%, e India 4,1%. De otra parte, la UE es la fuente y el destino más importante de la inversión extranjera mundial, en valores que promedian 1.100 billones de euros.

 

La UE está convencida de la importancia de apoyar vía el comercio a los países subdesarrollados y por eso, un 70% de sus importaciones se hacen con preferencias arancelarias,

 

2. LAS RELACIONES ECONÓMICAS ECUADOR – UNIÓN EUROPEA.- Estas relaciones han sido excelentes por muchas décadas; pero, en los últimos años se han fortalecido, en función del comercio bilateral, la inversión, la cooperación técnica y económica y el intercambio turístico.

 

Las exportaciones FOB del Ecuador pasaron de 1.812 millones de dólares en el año 2007 a 2.982 millones en el 2014, incrementándose en el 65% y las importaciones CIF crecieron de 1.240 millones en el 2007 a 3.024 millones en el 2014, elevándose en el periodo, mucho más dinámicamente, en el 144%, como se puede apreciar en el cuadro.  En el primer año mencionado los principales compradores fueron Italia, España y Holanda; en el 2014, Alemania, España y Holanda, con valores casi iguales. Al revés, los principales países desde los cuales importó CIF el Ecuador en el año 2007 fueron Alemania, España y Holanda; mientras que en el año 2014, fueron España, que mejoró mucho sus ventas (265%), Alemania, que las duplicó y Holanda, que aumentó en el 178%.

 

Los principales productos de exportación 2014 del Ecuador, según la UE, fueron banano 32%, camarón 22%, atún preparado 17%, flores 7%, cacao y sus elaborados 4%, preparaciones de frutas 4%. La mayoría de los productos que se exporta a la UE reciben preferencias arancelarias prorrogadas, hasta que se ratifique el Acuerdo Comercial Ecuador – UE ya suscrito.

 

Según la misma fuente, desde la UE se importó en el 2014, combustibles y aceites minerales 20%, máquinas y aparatos mecánicos 17%, productos farmacéuticos 7%, máquinas y aparatos eléctricos 7%, instrumentos y otros aparatos 4%, manufacturas de fundición de hierro y acero 4%.

 

3. EL ACUERDO ECUADOR – UE.-  En junio de 2007 se inició la negociación del Acuerdo Multipartes entre la UE y la Comunidad Andina; pero,   

desde el inicio, el gobierno del Ecuador manifestó su desinterés, que lo concretó en febrero de 2009, cuando se retiró de las negociaciones en las que participaba. Eso llevó a Colombia y el Perú, a avanzar en sendos acuerdos comerciales actualmente en pleno funcionamiento.

 

Al inicio y a regañadientes, el Presidente de la República formó un equipo negociador que, cuando ya estaba a punto de terminar su labor, fue desautorizado por el mismo Presidente, con lo cual el proceso se estancó. Pasó algún tiempo y ante la certeza de que podían perderse las preferencias arancelarias europeas, que eran importantes para las exportaciones no petroleras, en especial banano y camarón, no tuvo más remedio que en 2014 formar otro equipo negociador, presidido por el Ministro de Comercio Exterior.

 

Siempre el gobierno manifestó que SU acuerdo iba a ser diferente del firmado por los países vecinos y que no iba a aceptar ciertas cláusulas que afectarían la “soberanía” a que alude con mucha frecuencia, ignorando que ni los países poderosos son ahora soberanos en la forma en que antes se definía esa palabra, porque la interdependencia es la regla mundial para todo tipo de relaciones económicas internacionales.

 

El Acuerdo Comercial Ecuador – UE se firmó hace dos años y la dura realidad es que su texto es el mismo del Acuerdo Multipartes que se rechazó discutir por varios años (aunque en los anexos posiblemente se reconoce algunos aspectos de interés nacional), Además, el Ecuador depende ahora de las decisiones de Colombia y el Perú, para que el Acuerdo prosiga su trámite de ratificación por los 28 países de la UE y por la Asamblea Nacional.

 

De ello se advirtió hace tiempo a la opinión nacional. La Unión Europea tiene acuerdos comerciales de diferente denominación, pero de igual objetivo, con decenas de países del mundo y no iba a modificar su texto marco en forma exclusiva para el Ecuador, con el cual su comercio no es representativo.

 

En abril de 2011, hace cuatro años, en el Boletín No. 2 de este blog, escribí:

 

“El Ecuador ha perdido tiempo valioso en la negociación con la UE.

 

- Las preferencias arancelarias se terminarán al final del año y no podrán ser renovadas, porque la UE ha decidido que en el futuro todos los países que las reciben, incluso los ACP, deben firmar acuerdos de asociación, para que las preferencias se transformen en una especie de “patrimonio histórico” y se vuelvan permanentes.

 

- El eventual acuerdo de asociación o como se lo quiera llamar, si llega a ser suscrito por la UE, tendrá como referentes muy importantes a los acuerdos suscritos en abril de 2011 por la UE con Colombia y el Perú, que establecerán una especie de camisa de fuerza.

- También serán una camisa de fuerza las normas de la Constitución del Ecuador, por más que se diga lo contrario al interior del país, pues ellas definen conductas “socialistas” del Gobierno y las otras instituciones nacionales, que no se podrá ignorar.

- En la mesa de negociaciones no habrá mayor opción de proponer ideas imaginativas a favor del país porque, vistos los compromisos del mismo tipo adquiridos por la UE con muchos países en el mundo, su respuesta a los pedidos será: “lo toma o lo deja” al texto del acuerdo marco ya vigente para la UE.

- El país no solo pierde posibilidades de exportación favorables en mercados conocidos, también deja de contar con actitudes favorables de la UE en otros campos, como los de la cooperación técnica y la inversión, que se dirigirán a aquellos países cuyas políticas son más armónicas con las que rigen en la Unión.

- El efecto de la reducción o lento crecimiento de las exportaciones hacia ese destino impactará en el empleo agropecuario del país, golpeando más a los agricultores, los pescadores y los acuicultores de la Costa, y a los floricultores de la Sierra.

- El mercado de la UE para el Ecuador no es uno más de los existentes en el mundo; es el segundo y a veces el tercero de los más importantes. No lo podrá sustituir ni en el corto ni el mediano plazo otro mercado de los 190 o más que existen en el mapamundi, pero que no cuentan para las exportaciones nacionales ni siquiera como un potencial a largo plazo.”

 

Lamentablemente, el tiempo me ha dado la razón, como en muchos otros de los planteamientos que he formulado, dirigidos a este gobierno.

 

Según los voceros de la UE en el país, el tiempo mínimo calculado para que se culmine con la ratificación del  Acuerdo Comercial, en el mejor de los casos llegará hasta febrero de 2017. El paso inmediato es que Colombia y el Perú aprueben el Acuerdo y seguramente esos países no lo harán mientras no se eliminen las salvaguardias vigentes; por otro lado, la Unión Europea exigirá, `para ratificarlo finalmente, que se quiten del medio los artículos de las mil y una leyes “revolucionarias y soberanas” que en el país afectan a los derechos humanos, la seguridad jurídica, la estabilidad tributaria, el comercio, la inversión extranjera, la propiedad intelectual, la flexibilidad laboral y otros aspectos; o, pedirá garantías para que esas leyes no se apliquen a la UE, en función de la prevalencia de los tratados internacionales sobre las leyes nacionales, que garantiza la Constitución de la República en el artículo 425.

 

Finalmente, la pregunta del millón. Qué se está haciendo para que el país se prepare adecuadamente a la aplicación de ese Acuerdo Comercial?. Alguien está estudiando las oportunidades que pueden generarse con él y las amenazas propias de los desniveles de desarrollo entre las Partes? El país necesita que el gobierno, los empresarios y los trabajadores se sienten a discutir, en paz, con ideas creativas, en mesas de trabajo convertidas en “círculos de calidad”, lo más conveniente para atraer inversiones de la UE;  impulsar, incrementar y diversificar las exportaciones; informar sobre los procesos y trámites de importación de la UE y divulgar sus exigencias con respecto a la calidad de los productos, que son muchas;  garantizar la propiedad intelectual y otras acciones necesarias para la nueva etapa. Además, ya es hora de pensar en la negociación tardía pero válida, del acuerdo comercial con Estados Unidos, el principal socio económico del país.

 


 

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