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El último año de la Fed y su transición hacia una política monetaria menos acomodaticia

Jesús Anacarsis Lopez Flores | 03 Abril del 2014

Ya hace un año que los mercados comenzaron a reaccionar ante la posibilidad de un recorte a los estímulos monetarios de la Reserva Federal, mismos que fueron una medida no convencional implementada por dicha institución en Estados Unidos, con la finalidad de hacer frente a los efectos negativos de la crisis del 2008 sobre el empleo y la inflación. Desde el 2009 y a la fecha, la Fed ha inyectado cerca de 4 mil millones de dólares a su economía mediante la compra de activos, manteniendo a su vez una tasa de interés de referencia en un mínimo histórico en el rango de 0 a 0.25%.

La aplicación de una política monetaria expansiva en Estados Unidos, manteniendo tasas de interés en mínimos históricos, tuvo un efecto clave sobre los mercados financieros: los inversionistas colocaron sus activos en instrumentos de mayor rendimiento en economías emergentes en donde las condiciones macroeconómicas estables prevalecían, implementando el “carry-trade” para tomar ventaja del amplio diferencial en tasas. Lo anterior favoreció a las divisas de economías emergentes, entre ellas el peso, observándose fuertes flujos de capitales hacia México, al mismo tiempo que la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros rompió gradualmente históricos máximos, pasando de 10% del total de activos en 2009 a 37% en mayo del 2013.

En el segundo trimestre del 2013, la Reserva Federal hizo clara su intención de ir reduciendo su programa de compra de bonos en algún punto antes de terminar ese año, planeando finalizar dicho programa en 2014, siendo ésta la antesala a un incremento de la tasa de interés de referencia en Estados Unidos.

Inmediatamente se observó un efecto de “reversa” en los flujos de capitales, ocasionando una depreciación en las divisas de economías emergentes y pérdidas en sus mercados de capitales. Esto fue resultado solamente de las expectativas que se habían gestado entre los inversionistas, pues las cotizaciones en ambos mercados reaccionaron a los comentarios de los oficiales de la Reserva Federal en Estados Unidos, principalmente del entonces presidente de la Fed, Ben Bernanke y a los anuncios de política monetaria, mismos que se dieron a conocer por escrito.

Recientemente, una publicación del National Bureau of Economic Research de Estados Unidos, titulada “The Transmission of Federal Reserve Tapering News to Emerging Financial Markets” (“Las noticias sobre un recorte a los estímulos de la Reserva Federal y su transmisión a los mercados financieros de economías emergentes”), expuso que las economías con fundamentales sólidos, partiendo de un superávit de cuenta corriente, elevadas reservas internacionales en relación a su PIB y un bajo nivel de deuda externa, fueron las más afectadas ante los comentarios de Bernanke (contrario a lo que podría suponerse inicialmente), paradójicamente, debido a que fueron éstos países los que observaron una mayor entrada de capitales en primer lugar.

Entre los principales hallazgos se encuentran los siguientes: Los comentarios de Bernanke a favor de los recortes a los estímulos presionaron las divisas de economías emergentes a la baja frente al dólar, mientras que los comentarios pro-estímulos tenían un efecto contrario, favoreciendo a las monedas emergentes. Lo mismo se observó para los mercados de capitales, los cuales registraron pérdidas ante los comentarios pro-recorte y ganancias ante comentarios pro-estímulos. Curiosamente, los comentarios hechos por otros oficiales de la Fed solo afectaron al tipo de cambio (favorablemente) al tratarse de comentarios pro-estímulos, esto debido al alto número de comentarios y opiniones mixtas y poco consistentes, las cuales ya estaban descontadas por los mercados. Finalmente, los anuncios de política monetaria, en su totalidad pro-estímulos, favorecieron a las divisas de economías emergentes, independientemente de sus fundamentales macroeconómicos. Es importante señalar que el periodo de estudio comprende del 27 de noviembre de 2012 al 3 de octubre del 2013.

El hecho de que los mercados de economías consideradas como más “frágiles” no se hayan visto afectadas ante los comentarios pro-recorte durante el 2013, no implica que dichos mercados sean inmunes a una política monetaria restrictiva en Estados Unidos. Los mercados emergentes más frágiles si se han visto afectados durante el primer trimestre del 2014, a medida que los riesgos inherentes de sus economías se enfrentan a una menor liquidez futura en los mercados internacionales, recordemos al grupo de los “cinco frágiles”, Brasil, India, Indonesia, Turquía y Sudáfrica.

No se debe quitar el dedo del renglón, pues a pesar de haber iniciado el proceso de recorte a las medidas “no convencionales” de política monetaria en Estados Unidos, aún queda pendiente el verdadero cambio de dirección, con incrementos en la tasa de interés de referencia, lo cual ocurrirá en algún punto del año entrante, así como el proceso de venta de todos los activos que la Fed ha adquirido desde los tiempos de crisis al día de hoy.

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