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La Reserva Federal

Gabriela Siller | 27 Junio del 2013

La Fed, que controla la oferta de dinero en EU y de manera indirecta tiene implicación sobre política monetaria de otros países, anunció que mantendrá el ritmo de compra actual de activos por 85 mil millones de dólares y su tasa de referencia en 0.25%.

Hasta el momento la Fed ha realizado durante seis meses compras por un monto de 45 mil millones de dólares en bonos del Tesoro, mismas que iniciaron después de que la operación Twist finalizó en diciembre y durante diez meses compras por 40 mil millones de dólares en valores respaldados por hipotecas, lo que da un total de inyección a la economía por 585 mil millones de dólares, a la cual habría que sumarles las distensiones monetarias de 1.25 billones de dólares y 600 mil millones de dólares llevadas a cabo durante 2009 y 2010, correspondientes a compras de valores respaldados en hipotecas y bonos del Tesoro de largo plazo, respectivamente. Se estima que las compras de bonos comiencen a reducirse entre septiembre y octubre, para finalizar a mediados de 2014 como lo dijo Ben Bernanke, aunque en ese periodo es probable que el mando de la Reserva Federal se encuentre en nuevas manos. Así, las inyecciones de liquidez vía compra de bonos superarían los mil millones de dólares.

Cabe destacar que desde mediados de mayo los mercados empezaron a cambiar las posiciones de inversión, descontando que la Fed terminará las compras de bonos que lleva a cabo mensualmente. La compra de bonos por parte de la Fed incrementa la demanda normal, lo cual incrementa su precio y presiona a la baja la tasa de interés, lo cual favorece el endeudamiento a largo plazo y genera mayor crecimiento económico, aunque de manera artificial. También favorece al mercado hipotecario, que fue el más afectado durante la crisis. Por el contrario, cuando las compras de la Fed terminen disminuirá la demanda por bonos y bajará su precio, provocando minusvalías para quienes los mantengan en su portafolio de inversión. Asimismo, la tasa de interés de largo plazo se presionará al alza, pero se espera que la economía ya esté lista para generar crecimiento por sí sola, lo cual podría ocurrir en el 2014.

Lo anterior no implica que la Fed incrementará su tasa de referencia que mantiene en niveles de 0-0.25%, cuando terminen las compras de bonos ya que de hecho lo dijo de manera explícita en su anuncio, al comentar que la política acomodaticia se mantendrá por un período prolongado, después de la terminación de las inyecciones de liquidez. No obstante, al terminar las compras de bonos se generará un mayor costo por el dinero en el mercado que vaya más acorde a la realidad. En este sentido la teoría económica mediante la Regla de Taylor, dicta que a medida que la diferencia entre el crecimiento económico observado y el potencial se va eliminando, la tasa de interés se va ajustando al alza, siempre y cuando la inflación se mantenga en el nivel objetivo.

Entonces, si el PIB es menor al potencial y la inflación es menor a la meta, que es lo que actualmente sucede, se tiene soporte para mantener baja la tasa de interés, la cual se espera se mantenga en niveles bajos (aunque no en los actuales) hasta el 2015. Así se espera que la Fed empiece a subir la tasa hasta inicio del 2015 una vez que el crecimiento económico se aproxime al 3% en EU.

Sin embargo, es la expectativa de terminación de compra de bonos la que genera la mayor incertidumbre, porque en cierta medida es la antesala al comienzo de terminación de la política acomodaticia de la Fed y al retiro de exceso de liquidez el mercado. Sin embargo, la Fed anunció que la mantendrá vigente aunque podría incrementar o disminuir la compra de bonos dependiendo del desempeño del mercado laboral y de la inflación.

Cabe destacar que debido a que en el anterior anuncio se mencionó la palabra modificación sin dar más detalles de la dirección del posible cambio, se había dado en el mercado cambiario y financiero una alta volatilidad y en particular en el mercado de bonos se habían registrado salidas importantes de capitales acompañadas de alzas en la tasa. Así, los bonos del Tesoro que tenían una tasa de 4% en promedio antes de la crisis y que fueron disminuyendo por la política monetaria acomodaticia y se colocaron en un nivel mínimo de 1.65% este año, revirtieron la tendencia después del anuncio de la Fed de mayo reaccionando con bajas en el precio y alzas en la tasa hasta alcanzar un máximo anual en 2.3289% el día de hoy, tras colocarse por arriba de 2% de manera consecutiva desde el 22 de mayo.

México, que tiene una alta correlación tanto económica como financiera con EU, también se ha visto afectado por la expectativa de la política de la Fed, al mostrar también salidas del mercado de deuda mexicano, a la par de incremento en el mercado de capitales que empieza a ser más atractivo, aunque con ciertas restricciones por ser de renta variable. En México el bono gubernamental de desarrollo a tasa de interés fija (llamado bono M por su clave) durante mayo observó una disminución de 6.5% en su precio y lleva 27 sesiones consecutivas cotizando con una tasa superior a 5%. Cabe destacar que el bono M antes de la crisis tenía un precio 17% menor al actual y la tasa se ubicaba en promedio en 7.2%.

En el mercado cambiario la volatilidad ha sido aún mayor, al superar el tipo de cambio la barrera psicológica de 13 pesos por dólar, aún y cuando no han cambiado las condiciones económicas de México. Después del anuncio de la Fed el peso se depreció hasta 13.22 pesos por dólar, debido a que esta vez la autoridad monetaria mencionó un horizonte de tiempo en que podría terminar sus compras de bonos. Asimismo, otras divisas como el euro y el yen se depreciaron, pues por un lado el euro registró un nivel mínimo de 1.3260 dólares por euro y el yen alcanzó los 97 yenes por dólar.

Cabe mencionar que no se ha dado una salida masiva de capitales del país, sino más bien un efecto sustitución entre el mercado de bonos y el mercado de capitales interno, dependiendo del ánimo de los inversionistas. Así, cuando el mercado de capitales sube, baja la demanda por bonos soberanos, lo cual incrementa su tasa de interés. Sin embargo, la correlación entre el mercado de capitales y el mercado cambiario ha disminuido, ya que antes subía la bolsa y bajaba el tipo de cambio y viceversa y ahora se dan alzas en la bolsa acompañadas de presiones cambiarias como consecuencia de que el peso es cada vez más utilizado como activo de inversión y no sólo como vía de cambio para invertir en México. Sin embargo, el día de hoy sí se dio una salida de capitales (aunque no masiva), que se reflejó en un incremento en la tasa del bono M con vencimiento en 2024 y en una caída en el mercado de capitales.

Entre toda la volatilidad lo favorable es que más allá de la política monetaria, la reacción del mercado indica que esperan que la economía de EU regrese a tener crecimientos alrededor del 3% en el 2014 y que la tasa de desempleo empiece a mostrar disminuciones significativas sin la ayuda de estímulos. Entonces podría decirse que aún y cuando los movimientos entre los mercados pongan nervioso a cualquiera en el corto plazo, es indicio de reacomodo de posiciones. De esta forma se espera también que otros activos que han sido considerados refugio, como el oro, sigan bajando de precio.

Asimismo, el tipo de cambio también debería revertir su tendencia y disminuir, lo cual puede acelerarse al presentarse las reformas fiscal y energética, que darían un impulso importante al crecimiento económico y a la productividad del país.

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