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¿Patrón oro o patrón chino? Buscando un nuevo pilar para el sistema monetario global

Benjamin Creutzfeldt | 17 Abril del 2014

El sistema monetario internacional ha sufrido golpes duros en los últimos cinco años. La crisis financiera ha puesto en duda no solamente la integridad y autoridad de los banqueros en Wall Street, sino también la solidez del dólar estadounidense como pilar del sistema monetario global. Mientras se practican soluciones cortoplacistas como la flexibilización cuantitativa o el intento de presionar el gobierno chino de revaluar su moneda, se anima el debate sobre una solución más duradera. Por un lado se han levantado voces republicanas como la de Robert Zoellick cuando era presidente del Banco Mundial, proponiendo una renovada versión del patrón oro. En otro rincón de la arena presenta el economista Joseph Yam, principal diseñador de la Autoridad Monetaria de Hong Kong, la candidatura de la moneda china como nuevo pilar del sistema financiero global. ¿Qué tan viables son estas propuestas?

Desde que Nixon derogó el patrón oro en 1971, pocos economistas serios han meditado la posibilidad de reinstaurar este sistema de cambios. Pero las crisis suelen dar nueva vida a lo anteriormente impensable, sean extensos controles estatales en países defensores del mercado libre, o la reorientación hacia un material inerte, la “reliquia bárbara” en las palabras de Keynes. Estados Unidos y Alemania son los dos países con mayores reservas de oro, pero en el último año China se ha vuelto el mayor productor del metal, y también el mayor importador –en parte debido a la preferencia de inversionistas privados. El oro es nuevamente bien visto en sociedad, y en consecuencia su valor se duplicó.

Una moneda debe tener tres funciones: proporcionar un medio de pago, una unidad de cuenta, y un depósito de valor. El oro solo cumple la última de estas tres, y como el pánico del 2008 se ha calmado, el valor del metal amarillo ha bajado. Pero hay otra realidad que no figura en ninguna discusión sobre el patrón oro: la minería y sus consecuencias sociales y ambientales. El brillo en los ojos de los conquistadores españoles que terminó extinguiendo culturas enteras palidece frente a la avaricia de hoy, que arranca de las rocas un metal cada vez más escaso con cianuro y mercurio, llevando a una muerte lenta de los pueblos de hoy y nuestros entornos de mañana. El patrón oro no tiene vida. 

¿Entonces un patrón chino? En marzo 2009 Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Nacional de China, presentó la idea de la reforma del sistema monetario internacional. La voz de un banquero chino pesa: de los cuatro bancos más grandes del mundo, cuatro son chinos; el principal banco chino de préstamos internacionales, el China Development Bank (CDB), maneja fondos más grandes que el Banco Mundial, y las reservas del país suman tres billones de dólares. Pero se requiere más que fluidez para presentar una alternativa viable. Entran en función los contratos de permuta de divisas bilaterales, que Beijing ha firmado con más de veinte países, entre ellos Argentina y Brasil y, en octubre de este año, con la Unión Europea. El Yuan (o Renminbi) ya es una de las diez monedas más comerciales en el mundo, China ya liquida 18% de sus exportaciones en RMB, y Nigeria, segunda economía de África, invirtió una parte de sus divisas nacionales en moneda china.

El Tercer Pleno de Comité Central prometió ser tan trascendental como aquel hace 35 ños liderado por Deng Xiaoping, y si cumple con su promesa de “otorgarle un rol decisivo a los mercados” esto puede ser la luz verde para la nueva zona de libre comercio de Shanghai de asumir, en tándem con Hong Kong, un rol al centro del mundo financiero. Es evidente que China está, paulatinamente, internacionalizando su moneda. No es cuestión de reemplazar el dólar o el Euro, sino de ofrecer una alternativa viable para reducir las repercusiones de los temblores financieros a futuro.

 

Benjamin Creutzfeldt es sinólogo y politólogo, profesor asociado del Colegio de Educación Superior de Administración en Bogotá, Colombia. Fuente: sinolatamforum.com

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