15 de Noviembre de 2019| Última actualización 17:30 GMT

“Repercusiones del posible cambio en política de la Fed”

Gabriela Siller | 23 Mayo del 2013

La semana pasada se dio a conocer el crecimiento en el primer trimestre del año en México, el cual fue inferior a lo estimado, provocando que los pronósticos para el 2013 se revisaran a la baja de 3.5 a 3.1%. La desaceleración en México está a la par del menor ritmo de crecimiento a nivel global. Sin embargo, el crecimiento no es el tema del que se habla actualmente, sino de las compras de bonos que realiza la Fed mensualmente, ya que en su último comunicado señaló una posible modificación.

Hasta el momento la Fed ha realizado durante cinco meses compras por un monto de 45 mil millones de dólares en bonos del Tesoro, mismas que iniciaron después de que la operación Twist finalizó en diciembre y durante nueve meses compras por 40 mil millones de dólares en valores respaldados por hipotecas, lo que da un total de inyección a la economía por 585 mil millones de dólares, a la cual habría que sumarles las distensiones monetarias de 1.25 billones de dólares y 600 mil millones de dólares llevadas a cabo durante 2009 y 2010, correspondientes a compras de valores respaldados en hipotecas y bonos del Tesoro de largo plazo, respectivamente.

La palabra “modificación” del comunicado fue traducida por los inversionistas como una reducción, lo cual tendría varias consecuencias a nivel global. Primero, se argumenta que la economía americana podría tardar más en recuperarse, pero al parecer el desempleo está reaccionando a la menor incertidumbre en EU más que a las inyecciones de liquidez por lo que una reducción en las compras de bonos no necesariamente hará más lento el proceso de disminución del desempleo. Claro está que depende del monto de la reducción pero se anticipa será de 20 mil millones de dólares, es decir una cuarta parte de las compras de bonos mensual. Segundo, podría reducirse el exceso de liquidez a nivel global, lo cual favorecería que las burbujas especulativas que muestran algunos activos como el oro, empiecen a disminuir, así como las distorsiones en los precios de otros activos como el petróleo, en donde el precio está determinado principalmente por especulación y no por los componentes que tiene cada tipo de petróleo. Tercero, el tremendo exceso de liquidez generado por la Fed ha provocado disminuciones en las tasas de EU (que es lo que buscaba) teniendo como efecto colateral que los inversionistas busquen en otros mercados activos con mayor rendimiento propiciando la entrada de capitales a las economías emergentes en donde se tienen mayores rendimientos. No obstante, una reducción en las inyecciones de liquidez implica una menor inversión extranjera de cartera y por lo tanto se han desatado especulaciones de depreciación respecto al dólar.

Por lo anterior la demanda de bonos en México disminuyó la semana anterior, provocando alzas en sus rendimientos y depreciaciones del peso que alcanzó un nivel máximo de 12.35 pesos por dólar en cotizaciones interbancarias a la venta. No obstante, la expectativa de cristalización de las reformas seguirá impulsando la entrada de capitales durante este año, a pesar de la modificación de la política monetaria de la Fed, por lo que el efecto será menor al de otras economías.

Cabe destacar que las inyecciones de liquidez han sido ampliamente criticadas a nivel global, por las repercusiones que tienen sobre el resto del mundo. El mercado espera que la reducción en la compras de bonos sea eventualmente benéfica, aunque en primera instancia genere incertidumbre y movimientos erráticos en las divisas. 

No obstante, será esta semana tras que se publiquen las minutas de la reunión de política monetaria de la Fed, las cuales mostrarán la dirección del posible cambio y de forma implícita la probabilidad de que se lleve a cabo.

 

G. Siller es Director de Análisis Económico-Financiero. Banco Base. México.
 

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar